domingo, 17 de agosto de 2008

El murito famoso... ("Mr. P", tQ^^)

Por supuesto que hoy también dije que a las 12 estaría en la cama... pero que va!! xDD mas pena de mi...

Me he dado cuenta de que mis actualizaciones del blog son como una de cal y otra de arena... Ahora uno de coña, ahora uno triste y asi... Pero después de uno triste hoy toca uno serio-reflexivo y supongo que en cierto modo... triste tambien!

Un buen amigo me dijo alguna vez por una serie de circunstancias que yo estaba como con un muro delante y no era capaz de ver mas allá de él. Pues bien, creo que he superado por fin esa situación...

Despues de tanto tiempo parada delante de él, me aventuro a pensar que me limitaba a calcular mi próxima jugada, que solo lo observaba para reflexionar como atravesarlo. Un día, sin más, comencé a trepar por él.

Nadie dijo que llegar hasta aquí fuera fácil. Me hice arañazos en las piernas mientras subía y también me raspé los codos de intentar apoyarme en ellos... Me caí mas de una vez y más de dos porque el muro no tiene tantos salientes para agarrarme como pensaba. Y también tuve la tentación de quedarme abajo, entre la hierba, a pesar de que hubiera tantísimas ortigas que me hacían polvo la piel...

Pero ahora por fin he pasado todo eso. Y estoy sentada a horcajadas sobre la cima del muro. Me gusta lo que veo abajo, al otro lado. Pero es dificil saltar. Está muy alto y tengo miedo de hacerme daño nuevamente.

¿Y si después resulta que no me siento bien abajo y quiero volver al otro lado? Tendría que volver a subir y me rasparía las piernas y los codos y volvería a doler... Por eso, me tienta la idea de quedarme aquí sentada y dedicarme a observar.

Pero supongo que la vida no es para sentarse a observar. La vida es para los valientes. La vida es para los que ya hubieran saltado y se habrían levantado tras la caída. La vida es para los que se arriesgan, aún sabiendo que pueden perder. La vida es para vivirla y no para verla pasar desde aquí...

Espero que mi vida sea para saltar y que me recojan ahi abajo. Tengo miedo de hacerlo sola, pero nadie dijo que ser ayudada fuera trampa! Así que... Solo tengo que esperar a que haya alguien justo abajo. Y ahora hay alguien... Me pregunto si me cogerá o estará mirando hacia otro lado en el momento de mi caída...

A lo mejor resulta que salto y todo era una ilusión. Entonces caeré al vacío...

Basta de metáforas rayantes por hoy. Quiero ser positiva, asi que pensaré que todo va a salir bien. No como yo quiero que salga. Simplemente, bien.

Hoy toca una frase de una canción que cantó Tania S (una inculta como yo desconoce el autor):

(8)...Nunca te elijo, aunque te persigo...(8)


BeZiLLoS FRoM cRi!^^


*Gracias a las dos personitas que inspiraron esto. Una de ellas, está en el título y él sabe quien es. La otra...

2 comentarios:

tampsa dijo...

No sé en cuál de las cientos de páginas que he escrito está una frase que se me ocurrió o que tal vez he leído en algún lado y la hice tan mía que me parecía de mi propiedad: La vida no es más que un pequeño paseo.
Recórrela, aunque solo sea con la imaginación, soñar es gratis.
Imaginemos un largo camino. Hay tramos buenos y hay tramos malos. Lo recorremos a veces bajo el cálido sol, a veces atravesando el impetuoso viento, a veces bajo la lluvia o la nieve. Hay ascensos inmensos o profundos pozos y también llanuras para descansar. Podemos caminar con apoyo o sin él, acompañados o no. Hay una salida, pero no hay una meta. El último paso es decisión tuya. Nadie te puede obligar a ir más allá de donde tú quieras. Sin embargo, sí hay numerosos obstáculos que te impiden avanzar cuando así lo deseas. Para algunos serán inmensas montañas por las que tendrá que ascender, para otros profundos pozos donde caer.
En mi camino encontré montañas y pozos que logré dejar atrás. Algunos con más esfuerzo que otros. Pero una tarde de paseo encontré algo diferente. No era un pozo al que caer para luego encontrar una puerta y salir a una llanura. La única forma de salir de ese pozo era ascender de nuevo. Intenté rodearlo, pero me acerqué demasiado, curiosa de mí y caí. Los primeros días de mi cautiverio miraba hacia arriba y veía la luz del sol. Intente trepar y salir, pero mis manos no podían agarrarse a las paredes. Como comenzaba a darme cuenta de que me iba a resultar difícil salir de allí empecé a aburrirme y a entristecer. Y cuando me encontraba así lo único que hacía era excavar a mi alrededor y hundirme un poco más. Entonces ya no veía la luz del sol. Aquel era mi refugio y acabé acostumbrándome. A veces temía morirme allí sola, pues sabía que ocurriría eso si no lograba ascender de nuevo. Pero si al principio lo temía, después era el único pensamiento que me reconfortaba. Me quedaría allí hasta que todo acabara. No tenía ganas de ascender y después seguir caminando. Excavaría a mi alrededor hasta que todo terminara. Aún hoy sigo excavando.


19 de octubre de 2006, jueves

tampsa dijo...

Por cierto...la canción de la que hablas es de Pastora Soler y se llama "y qué pequeña soy yo"...es una de mis favoritas.