Queridos feonautas:
En un día como hoy no podía empezar a escribir de otra manera. El "último" capítulo de Yo soy Bea. Mi temido adiós a la fea que ahora es guapa, al innombrable y a mi querido escudero... Me da igual lo que penseis de mi, mas que nada porque se que este blog solo lo leo yo misma. Asi que es un buen lugar para escribir todo aquello que pienso en voz alta, aún cuando esto sea que me siento triste porque se acabe Yo soy Bea, que me acompañó cada día durante 2 años...
Como no, me pasé todo el capítulo llorando. Cada mínimo detalle me emocionaba como si se tratase de mi propia vida. Cosa que por otro lado, está muy lejos de la realidad.
Y es que Bea ha sido mi refugio. Un lugar donde al final, todo acababa siempre bien. Donde cada metedura de pata se arreglaba antes o después a lo largo de casi 500 capítulos. Donde los buenos siempre triunfan, los malos son castigados y los malos malísimos van a la cárcel.
Un lugar donde las cosas siempre se tornaban rosas aunque comenzaran negras como el ébano. Un lugar lo suficientemente alejado de mi realidad como para hacerme creer que podía ser cierto.
Pero la vida nunca es como uno la planea. Y se que esas historias, solo son eso, historias imaginarias, muy bien trazadas y muy poco reales. ¿Qué me queda esperar, pues?
Yo no vivo en una telenovela. Mi vida no termina justo cuando soy más feliz, con una bonita canción final. Quizá por eso me gustaba tanto Bea. Porque en su mundo las cosas más impredecibles eran justo las que ocurrían. Porque nunca se perdía la esperanza. Porque en el fondo todos sabíamos que su final feliz la estaba esperando. Porque en su mundo sí triunfa el amor.
Y no es que me queje. Pero realmente... ¿A quien le importa todo esto? Solo son reflexiones adolescentes trasnochadas... Y hoy no es mi día... A la vista está, pues hasta escribiendo estoy floja.
Por fin me atreví a contárselo todo al único que debía escucharlo. Y lo sintió por mi. Y me comprendió. Y me desmostró con solo una mirada porqué somos amigos. Y con solo 3 palabras: "¡Dame un abrazo!". Al menos tengo ese consuelo en un día como hoy... =(
Echaré de menos a Bea. Esto solo significa que una vez más tengo que despertar, dejar de imaginar que mi vida es tan genial como la suya. Que también reinará la paz y la esperanza. Y que también ha de triunfar el amor. No vivo en Yo soy Bea...
Me quedo con unas palabras de "Despídete", una canción de Ella Baila Sola:
...Cabeza alta y lágrimas...
BeZiYoS FRoM cRi
viernes, 20 de junio de 2008
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