lunes, 23 de junio de 2008

Y cuando llueva fuerte...

Ya ves... Tendría que estar estudiando, pero me puse a escribir. Y hoy escribo para ti.

¿Sabes eso que dicen de que el amor no tiene edad? Pues yo creo que en la amistad pasa lo mismo!

Y si no... Dime qué tienen en común una niña de casi 13 años y otra de casi 19... Una que empieza la adolescencia y otra que casi la dejó atrás. Supongo que poco o nada...

Pero míranos a nosotras... ¿Crees que somos amigas? Yo estoy convencida. Bien es cierto que hace bastante poco que nos conocemos... A penas unos meses... ¿Y qué? A día de hoy te puedo asegurar que eso no quiere decir nada...excepto que aún nos queda mucho por delante!

Nunca jamás en mi vida olvidaré el primer día que te vi. Sentada en la mesita aquella de la hermandad... Me miraste con descaro y dijiste: "¿Tú que eres heavy?" Y yo pense: "Pues que bien... ¡Otra cani pal' grupo joven!". Pero tardamos poquito en darnos cuenta de que no tú eras cani ni yo heavy...

Y luego... No se como tuvimos los mesengers... Y todos los dias venga a hablar y hablar! Cada vez que me conecto es como una rutina... En seguida se abre tu ventana con ese "hola" y tantisimas "as" xD. Me encanta! Se me hacía raro si un día no podíamos hablar y nos echábamos de menos en seguida. Tu madre que decía "Niña, ¡esa Cri tiene que estar harta ya de ti!" ¡Pero claro que no tontiiiii!

Con dos palabras que decimos ya sabe la otra lo que nos pasa! Si aprobamos o suspendimos o si nuestra historia con .......... tuvo un capítulo más... Es sorprendente como nos entendemos después de tan poco tiempo. Y ponemos la cam ya para todo. Y vemos los partidos del Madrid y de la Selección juntitas por el mesenger... =P Y en tu agenda mi nombre aparece más veces que el número de páginas que tiene... Y cuando voy de fiesta contigo, todo el mundo me mira y me dice: "ah! ¿Tú eres cRi? Marta se pasa el día hablando de ti!" ¿Como crees que me siento? Como si fuera importante de verdad! =D

¿Y que me dices de esa excursión? La primera de muchas, ya verás. Cantando en el autobús... Con solo recordar lo bien que lo pasamos, me sale esa sonrisilla tonta... y me brillan los ojos... Pero no te miro, que se que te intimida! Y lo que me costó aceptar tu regalillo... Ahora llevo tu pin a todos mis exámenes! Es como si estuvieras conmigo, diciendome: "¡Cri, que tu eres una crack!"

Y se que muchas veces parezco tu madre! Pero es que la edad es un grado... Y no te puedo ver sufrir porque se me rompe el corazon. Porque te veo pequeñita y taaan frágil. Tengo miedo de que te hagan daño. Tengo miedo de creas que has perdido el sentido de vivir y no sepas reaccionar. Tengo miedo de que te ahoguen todas las cosas que te salen mal (y las que te saldrán peor). Y sobre todo, tengo miedo de que algún día yo ya no sea capaz de levantarte...

Entiendes todo esto, ¿verdad? Eres mi ojito derecho al fin y al cabo. Y estás empezando a vivir. Y tendrás que pasar muchos momentos como este tan reciente e incluso peores. Por eso yo te decía que soy la voz de la experiencia. Y me costaba entender como te afectaban tanto cosas que a mi me parecían casi tonterías. Pero es normal. Ya no me culpo porque es cierto que en ese momento no me supe poner en tu lugar. La verdad es que aun no tienes muchas referencias como para poder saber que es peor y de que cosas se sale rapido... Solo unas lagrimitas...

No se el sentido final de esta carta. Supongo que necesitaba decirte por que te quiero tanto. Que te quiero cuidar. Que quiero estar contigo cuando vuelvas a llorar por cualquier tonto de turno y también cuando nos pasemos las tardes en un sofá viejo. Cuando me pongas el pucherito porque no puedo ir a la hermandad, también estaré contigo. Y cuando no consigamos vernos en la caseta por más que nos llamemos. Y cuando me esperes a la vuelta de la esquina porque te da vergüenza venir a mi puerta. Y cuando discutamos quien de las dos está mas loca. Y cuando hagamos planes para el verano que tenemos por delante. Y cuando vayamos de procesión y cuando llueva fuerte...

Entonces y siempre quiero estar contigo.

Te quiero, Marta!

Que Campanilla te cuide y te guarde...

No hay comentarios: